Permitanme ser un poco ñoño, pero en la película “The Net” Sandra
Bullock es una informática a quien le roban su identidad, con culpas de delitos inventados y todo al estilo de “El Fugitivo”. Escondida de la policía y desesperada entre lágrimas dice la frase“Why me?, Why Me? i’m nothing” (¿Porque yo? ¿porqué yo? ¡no soy nada!).
Es así como me siento ahora, ¿Porqué yo?, más bien ¿porque me tenía que pasar esto justo a mí?, ¿porque no desistí cinco minutos antes? y un montón de preguntas que me duele solo el hecho de pensarlas.
Todo empezó por un “pituto”, un cliente desconocido
llegó con su notebook afligido por que había olvidado la contraseña de Setup, no la común de Windows, sino la que aparece al momento de encender su equipo y esta no se puede eliminar fácilmente con la técnica de quitar la pila, los equipos modernos incluyen lector de huellas digitales y otras cosas difíciles de quebrantar (no imposibles).
La complejidad de la mayoría llega al punto de “puentear”” algunos circuitos previamente identificados tratando de leer con otro PC la información que ellos poseen y luego desencriptar los datos para obtener la preciada contraseña.
Suena complejo, ¡y lo es!, hace un tiempo atrás ya había
desbloqueado notebooks similares y con la confianza obtenida me hice de un aviso para hacer este tipo de trabajos, así es que puse mano y gancho a la obra, pasaron seis largos días de investigación llegando a la conclusión que solo una forma iba a quitar esa contraseña… pagando US$100 en Ebay a un tipo que te envia una contraseña “Maestra”, pero no era lo que buscaba. Asi es que luego de desistir empecé a armar el notebook que tenía descuartizado sobre la mesa, antes había tomado todas las precauciones; sacar la batería, tornillos en envases plásticos, descargarme de estática y un sin fin de cosas que evitarían algún mal momento.
Ya estaba derrotado, y solo me quedaba armarlo para entregárselo a su dueño, lo desenchufé y al poner el teclado en su lugar salió una pequeña chispa que llamó mi atención estando apagado, el teclado llevaba abajo una lamina adhesiva de metal que hizo contacto con los chips que aún almacenaban energía y ¡caput!, no encendió más. :’(
Mañana se lo llevan a un servicio técnico para ver si puede resucitar, pero lo veo difícil. El cliente me llamó y le pedí unos días más para seguir trabajando en él, en realidad quiero ver cuanto será el costo de mi error para luego contarle al cliente la verdad.
Así es que recen, a Buda, Kishna, Dios, Alá, Mickey, Bush.
En unos días más les cuento como me ha ido… aunque ya tengo los pasajes comprados para irme a la isla de tazmania o algún lugar donde no me pillen.
Ya saben niños la moraleja, “cuando jueguen con fuego, tengan cuidado con los teclados metálicos”.
SheLo.